sábado, 13 de agosto de 2016

Fenillosa



            Está ubicado en la comarca de La Guarguera, a media ladera en la margen derecha del río Guarga que es el que a su vez da nombre a esta amplia zona geográfica oscense. La fecha de su adquisición se remonta nada menos que a un 20 de mayo de 1944.


           Pero conozcamos algo más sobre aquél pueblo antes de entrar en el proceso de compra propiamente dicho. Por esas fechas este pueblo contaba con sólo dos casas de buen tamaño cada una de ellas y ambas contaban con un edificio anexo que era donde se ubicaba el horno para hacer el pan. Además existían diferentes construcciones auxiliares en las que los amos de cada casa guardaban además de los animales, aperos de labranza o yerba para los diferentes animales. Ambas casas también coincidían en disponer de sendos pozos de agua para el consumo de cada una de ellas. Entre las dos casas sumaban un total de 777,5 m² de superficie habitable. Según el ingeniero redactor del informe consultado, la iglesia en esos momentos ya carecía de mobiliario, estaba en estado ruinoso y no presentaba elementos arquitectónicos u ornamentales de interés.


Vista del núcleo de Fenillosa hacia 1960 aproximadamente. Foto: Archivo Cartagra
           Según los propietarios oferentes, el monte tenía una superficie de 500 Ha aunque las mediciones posteriores redujeron esa cifra hasta 371,4 Ha. La mayoría de ellas estaban cubiertas por monte bajo donde predominaba el boj y sólo era apto para que un rebaño de unas 350 ovejas aprovechara sus escasos pastos. 


           El ofrecimiento de venta está fechado un 20 de mayo de 1944 y estaba firmado por Miguel Baster Sampietro y por Pedro Oliván Urbán. Por las 500 Ha calculadas inicialmente solicitaron 500.000 Pts del momento, es decir, a mil pesetas la hectárea. El PFE enseguida se mostró interesado en su compra por lo que encargó la valoración detallada de este monte. Aquí aparece por primera vez el ingeniero de montes Miguel Navarro Garnica como el encargado de redactar la misma. Durante los primeros años del PFE en Huesca, este ingeniero fue el que se encargó tanto de realizar las visitas a algunos pueblos como de redactar informes y valoraciones. La valoración que obtuvo este ingeniero para este monte se quedó en 165.067,43 Pts pues entre otras cosas y como ya se ha dicho, redujo sustancialmente la superficie del mismo. El 22 de diciembre de 1944 presentaron una nueva oferta pues el precio anterior no fue de su agrado. En esta ocasión solicitaron 270.000 Pts. Según un documento consultado, las intenciones iniciales de los amos de aquellas dos casas pasaba por marchar como colonos a algún pueblo de nueva construcción en el entorno de la Acequia de La Violada.


Vista del entorno de Fenillosa en 2016. Foto: Archivo Cartagra
         Las negociaciones quedaron paralizadas durante unos años por razones no aclaradas. A pesar de ello el PFE siguió con sus intenciones y mantuvo contactos con otros pueblos de las proximidades como Villacampa, Aineto o Secorún. A la vista de aquella situación, los amos de Fenillosa presentaron un nuevo escrito ante el PFE. Fue en marzo de 1950 y solicitaron esta vez un precio de 350.000 Pts. Justificaban ese aumento en que la madera y leñas de su monte habían incrementado de precio al igual que cualquier otro producto. Por su parte, en abril de 1950, el PFE ordenó realizar una nueva valoración para actualizar la anterior. El nuevo valor obtenido ascendió hasta nada menos que 529.500 Pts. Pero desde la sede central del PFE en Madrid aquél precio pareció algo elevado. Además, debido al tiempo transcurrido, encargaron a Navarro Garnica se asegurara si se había realizado algún aprovechamiento forestal o no. Puesto en contacto con el Distrito Forestal de Huesca, este confirmó al anterior ingeniero que a mediados de 1948 se había concedido una autorización para la corta de 3.000 pinos en la partida de La Pardina que cubicaron unos 500 m³. A pesar de la extracción de la madera referida, Navarro Garnica mantuvo la valoración inicial debido al tiempo transcurrido desde la misma. 


          Finalmente, el Consejo del PFE reunido el 24 de noviembre de 1950 acordó la compra de Fenillosa por 350.000 Pts. Pero el informe del Registro de la Propiedad de Boltaña confirmó que sólo había debidamente inscritas 44 Ha. A pesar de lo que eso suponía, los propietarios de Fenillosa presentaron un escrito aceptando las condiciones de demora en el pago. El siguiente paso se dio en Huesca en presencia del notario Mariano López Torrente. Fue un 25 de marzo de 1952 y fue cuando se firmó las escrituras de compra-venta. En ese acto se abonó a los vendedores 38.925,64 Pts correspondientes a las 44 Ha debidamente inscritas en el Registro de la Propiedad. No se ha podido localizar el documento en sí, pero por la referencia obtenida de otros documentos de este expediente, debió ser en agosto de 1954 cuando el PFE pagó a la parte vendedora el importe retenido por la superficie no inscrita. 




Fuentes y Bibliografía:

- Fondo Documental del Monte; Ministerio de Medio Ambiente, Madrid.