miércoles, 5 de marzo de 2014

La Fiesta del Árbol en la provincia de Huesca



           Ni yo mismo pensaba que este tema iba a dar tanto de sí, pero lo cierto es que a base de revisar libros y recuperar apuntes de documentación consultada tiempo atrás, la cosa acaba dando de sí. Tanto que incluso aún hay material para un nuevo post sobre este particular. Tras haber abordado la realidad de esta conmemoración en otro punto del país o bien la evolución de las distintas disposiciones promulgadas al respecto, ahora me voy a centrar en mostrar cómo se aplicaron aquellas normas en la provincia oscense.
Celebración de la Fiesta del Árbol en Canfranc hacia 1915-20 en la que también participaron Guardas Forestales del Distrito Forestal y de la 6ª División Hidrológico Forestal. Foto Archivo Cartagra

        Retomaré una de las disposiciones comentada en uno de mis posts anteriores, concretamente la Real Orden de 29 de abril de 1924 por la que tanto los Ministerios de Fomento como el de Gobernación, dictaron diversas instrucciones con el fin de que todos los ayuntamientos de España procedieran "...sin excepción alguna" a la plantación mínima anual de al menos cien árboles. Su contenido, al menos durante los primeros años posteriores a su promulgación, fue de obligado cumplimiento para todos los ayuntamientos de nuestra provincia. Así se desprende de un escrito enviado por el Gobernador Civil de la provincia de Huesca fechado un 18 de noviembre de 1927. Previamente, el ingeniero de montes responsable del Distrito Forestal de Huesca le había remitido a su vez un listado en el que aparecía un largo listado de ayuntamientos que no habían remitido a dicho distrito el preceptivo escrito comunicando los pormenores de la celebración de esta fiesta. El Gobernador Civil dió por medio de aquél escrito como plazo hasta finales de 1927 para que los ayuntamientos que no lo hubieran hecho todavía, presentaran dicha comunicación. Además, en la misiva oficial se recordaba a los ayuntamientos que de no hacerlo serían multados de acuerdo al Art. 274 del Estatuto Municipal. Fueron en total 112 ayuntamientos repartidos a lo largo y ancho  de toda la provincia de Huesca a los que se reclamó formalmente la presentación de la misma.


Recuerdo de la celebración organizada por el
Distirto Forestal de Huesca en esta capital

            Para el año 1925 se ha consultado un listado donde figuran todos los términos municipales de la provincia de Huesca así como la fecha de su celebración, el paraje donde se realizó la plantación, el número y la clase de árboles plantados, la procedencia de los árboles o un apartado para observaciones (1). De su consulta se obtienen datos más que interesantes, sobre todo de aquellos casos en los que esta celebración no llegó a realizarse. Aparecen pueblos que ni remitieron la notificación obligatoria ni tampoco aclararon la causa de no hacerlo. Este fue el caso de Abiego, Angüés, Castillazuelo, Botaya, Capella, Lalueza, Igriés, Ilche, Jabarrella, Lascellas, Majones, Creguenzán, Orna de Gállego, La Puebla de Fantova, Salinas de Jaca, Sarvisé, Triste, Velillas o Zaidín. Una causa muy habitual de la no celebración fue la carencia de terrenos adecuados para efectuar la plantación. En este caso se encontraron los ayuntamientos de Aguinaliú, Alberuela de la Liena, Almunia de San Juan, Bandaliés, Barasona, Barbuñales, Bernués, Bespén, Boltaña, Burgasé, Caserras del Castillo, Clamosa, Coscojuela de Fantova, Erdao, Esquedas, Morrano, Perarrúa, Ponzano, La Puebla de Castro, Sabayés, Santa Eulalia la Mayor o Torres de Alcanadre. Por no disponer de planta para tal fin fue la excusa aportada por los de Albalatillo, Bespén, Biscarrués, Fañanás, Selgua, Sopeira, Valfarta y Velilla de Cinca. Por falta de consignación económica en el presupuesto municipal fue el argumento esgrimido por los ayuntamientos de Aisa, Alerre, Banastás, Chimillas, Salas Altas y Villanova. 
 Programa previsto por los maestros de Ballobar a principios de 1929. Foto: Archivo Cartagra


          Además de las situaciones mencionadas hasta ahora, se presentaron también otra seria de casuísticas de lo más variopinto. Por sequía fue el caso de Albero Bajo, Baldellou, Bierge y Candasnos. En Azara por el mal tiempo y la falta del mismo. En Barbenuta por que no era necesario ya que segús ese consistorio "sale la planta espontánea". Por habérseles pasado el tiempo apropiado para plantar en Biniés y Riglos. Por ignorar tal obligación en Blecua y en Martes. En Coscullano por desconocer tal obligación y porque en esos momentos carecían de alcalde. En Fonz porque tenían 1.500 moreras disponibles pero eran aún pequeñas para plantarlas; en Oliván porque opinaban que en ese terreno "...en vez de plantar había que cortar árboles". En Palo la causa fueron las nieves y los fríos. En Radiquero porque el terreno "ya estaba muy repoblado". En  Santa Engracia "...por varias causas que no merecen tenerse en cuenta". En Sta. María de Buil por tener la escuela clausurada. En Sarsamarcuello porque los niños de la escuela tenían sarampión o en Tierz por no disponer de maestro nacional en esos momentos.


       La procedencia de los árboles empleados también fue muy variada llegándose a citar las siguientes fuentes: del propio pueblo donde se realizaba la plantación, de un vivero de Zaragoza, de viveros del Estado y particulares, del vivero de Sarvisé, del vivero de Jaca, del vivero del Distrito Forestal en Huesca, de Gerona o del vivero de Escuer.

Escasez de niños en la celebración realizada en Sabiñánigo. Foto cedida por Pepe Gavín
       Los siguientes datos encontrados nos sitúan esta vez en 1928 (1). En base a la anterior disposición, así como a otra más antigua de 5 de enero de 1915, nos cuentan algo sobre esta celebración es diferentes ayuntamientos oscenses. Un listado nos señala el número de árboles plantados ese año: Barbuñales: 100 chopos; Fonz: 172 moreras; Alcolea de Cinca: 8.000 chopos bordilis; Tramacastilla de Tena: 6.000 pinos y 200 frondosas; Pertusa, 100 chopos; Embún 120 árboles; Jasa, 150 chopos y 50 tileros; Esposa: 100 chopos; Sta. Cruz de la Seros: 100 chopos piramidales; Guaso: 1000 chopos; Esplús: 100 pinos; Martes: 20 moreras, 25 acacias y 25 olmos; Novales: 50 moreras y 50 plantones comunes del país; Monflorite: nº indeterminado de moreras, seguramente un mínimo de 100; Riglos: 100 chopos; Castillonroy: 200 chopos; Salas Altas: 100 árboles; Guasa: 100 árboles; Secorún: 100 árboles; Salinas de Hoz: 100 árboles; Murillo de Monclús: 100 chopos; Javierrelatre: 200 chopos; Aquilué: 100 chopos; Rasal: 390 moreras; Ara: 36 chopos, 50 manzanos y 14 moreras; Serué: 100 chopos; Bentué Rasal: 30 chopos, 50 manzanos, 15 perales y 6 alberjeros; Latre: 60 chopos y 20 tremoletas; Bergua: 57 pinos y 44 chopos; Basarán: 103 chopos; Oto: 70 chopos; Otal: 65 pinos y 40 chopos.


            También se celebró en Oto, Basarán, Bergua, Gésera, Otal y Esplús, aunque no se ha podido averiguar cuántos árboles llegaron a plantar en cada uno de estos pueblos. Respecto a las moreras que se plantaron en algunos pueblos, hay que decir que estas fueron suministradas a los mismos por la Comisaría de la Seda. Este fue el caso al menos de las plantadas en Alcolea de Cinca y seguramente también en Ara, Martes, Novales, Monflorite y Rasal.


Multitudinaria celebración llevada a cabo en Campo 
hacia 1925. Foto cedida por María José Fuster
         Igualmente se han localizado datos de la celebración de esta fiesta en 1931. La relación de los pueblos y plantas para ese año es la siguiente: Hecho: 30 olmos y 1.000 chopos en la glera del Aragón-Subordán; Ansó: 100 chopos; Sta. Cruz de la Seros: 50 chopos canadienses y 50 chopos comunes; Alberuela de Liena: 123 chopos; Aisa: 42 chopos del país; Vinacua: 22 frutales y 80 chopos piramidales; Riglos: 150 chopos; Araguás del Solano: 100 chopos del país; Plan: 125 chopos; Esplús: nº indeterminado; Esposa: 80 chopos del país; Loarre: 100 chopos. Aun a pesar de celebrar esta jornada, tampoco se tienen datos concretos de los siguientes pueblos: Hecho; Ansó, Sta. Cruz de la Seros, Alberuela de Liena, Aísa, Vinacua, Riglos, Araguás del Solano, Plan, Esplús, Esposa y Loarre.

              A plantar fuertes amigos y amigas.




Fuentes y bibliografía:

- (1): Archivo Histórico Provincial de Huesca; Fondos de Agricultura.






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